David López Ibáñez , violinista castillero que nos toca el alma con el sonido de las cuerdas de su violín, demostrando que todos podemos entender la música clásica si se hace desde el corazón.

Su padre tocaba la guitarra en un coro rociero pero el decidió probar con el violín a los 8 en el Conservatorio Pep Ventura de Alcalá la Real. Continuó formándose en el Conservatorio Ángel Barrios de Granada, tocó en la Orquesta Joven de Granada y luego en la de Andalucía. Tras 7 años en el Royal College Music de Londres ahora trabaja en la Philharmonia Orchestra de Londres.

Se enamoró del violín por su sonoridad tan vocal, sentía que era como si cantara y le ayudaba a expresar lo que no sabía hacer con palabras. Dice que es algo adictivo que necesita para existir, es una experiencia muy profunda de conexión entre la música, el artista y el público. Actualmente trabaja en Londres, allí destaca por su perseverancia, actitud y compromiso, aunque echa de menos estar lejos de su familia.

Este verano está realizando varios conciertos de violín con piano junto a Irena Radic por la Sierra Sur de Jaén para acercarnos a la música clásica y que disfrutemos del arte de este compositor joven que está llevando por todo el mundo el sonido de su tierra.