TORREDELCAMPO
LOCALIZACIÓN.
Situado a tan sólo 11 Km. de la capital jiennense, al borde de la autovía A-316, la villa de Torredelcampo se alza a 647 metros sobre el nivel del mar y cuenta con una población de 13.200 habitantes. Esta villa jiennense aún conserva sus recursos turísticos vírgenes y sin explotar, reservándole al visitante una sorpresa a cada paso.
HISTORIA.
Los primeros indicios de ocupación humana en tierras torrecampeñas se remontan al Calcolítico, como lo atestiguan algunos hallazgos arqueológicos documentados en yacimientos próximos al municipio. No obstante los vestigios más numerosos y de mayor importancia datan de época ibérica. Durante la ocupación romana se mantiene el esquema de doblamiento ibérico.
El origen del actual municipio estaría muy relacionado con los antiguos pobladores del oppidum ibérico de Cerro Miguelico, asentamiento que tras sufrir una profunda crisis entre los siglos I y II d.C., es abandonado parcialmente, trasladándose parte de su población a la ladera Noroeste y al actual solar de Torredelcampo, donde se establecen varios pequeños asentamientos, orientados a la explotación agrícola de un reducido espacio irrigado (huertas). Esta situación se mantuvo tras el asentamiento definitivo de los musulmanes a principios del siglo VIII. No obstante al finalizar los conflictos de finales del Emirato, los pobladores de la zona se ven obligados a concentrarse en un solo asentamiento, la garya o alquería de Mary Turrus, aldea situada en las proximidades del Arroyo del Judío y del antiguo camino de Jaén y Martos. Durante el Califato Omeya (s.X) el actual término municipal se adscribiría a dos de los principales distritos fiscales del Alto Guadalquivir, los Aqalim de Martus (Martos) y Yayyan (Jaén). Esta pequeña aldea, junto a otras muchas situadas en la campiña torrecampeña, se consolidan y fortifican durante el período almohade debido a la relativa proximidad de la frontera con los territorios cristianos.
La primera documentación conservada, que hace mención al municipio y a lugares de su entorno, data de los años siguientes a la conquista. Se trata de un documento datado en 1251, en el que Fernando III deslinda personalmente los términos de Jaén, Martos y Castillo de Locubín, a causa de los conflictos que surgen entre los freyres calatravos y los vecinos del Concejo de Jaén. En el deslinde efectuado por el monarca castellano se mencionan los lugares de Torre del Campo y la Torre del Berrueco.
Una vez desarticulada la frontera con el reino de Granada, a finales del siglo XV, algunos municipios integrados en las tierras de realengo, inician los trámites para segregarse del dominio de los grandes Concejos. Este es el caso de Torredelcampo, núcleo de población que es obligado a permanecer bajo la jurisdicción de Jaén, en virtud de una Cédula Real emitida por la Chancillería de los Reyes Católicos en 1492. Los pleitos por la segregación continuarían hasta que el 10 de junio de 1804, Torredelcampo consigue segregarse definitivamente de Jaén, obteniendo el título de villa de manos del rey Carlos IV.
RECURSOS.
Casi la totalidad de la superficie de su término municipal está dedicada a tierras de cultivo, predominando mayoritariamente el cultivo del olivar en terreno de secano. Este municipio cuenta con una actividad económica dinámica y diversificada, destacando la industria auxiliar de la construcción, la industria textil, los transformados de madera y la actividad feriante, que supone importantes ingresos para este municipio.
En el sector primario - agricultura - sobresale la importancia del olivar,
con 16.000 hectáreas dedicadas a este cultivo y más de 1,3000.000 olivos.
Torredelcampo produce entre 8 y 10 millones kilos de aceite anualmente, lo
que le supone unos ingresos en torno a los 4000 ó 5000 millones anuales. El
colectivo agrario olivarero se estructura en cinco cooperativas de primer
grado y una sociedad limitada. Además existe una cooperativa de segundo grado
que factura el 75% de la producción total del municipio y que está impulsado
la comercialización del aceite a través de la construcción y puesta en marcha
de una envasadora. Todas estas características sitúan a Torredelcampo entre
los diez principales municipios de la provincia productores de aceite de oliva.
El sector industrial constituye en Torredelcampo uno de los pilares más importantes del desarrollo económico de municipio. Según los datos facilitados por la oficina del IAE de Torredelcampo en el año 2000 se registraron en la localidad 832 licencias fiscales.
Además de la actividad industrial relacionada
con la extracción de aceites y grasas, a lo largo de estas últimas dos décadas,
el sector industrial ha adquirido un peso especifico en el desarrollo socioeconómico
de la localidad. El polígono industrial "Los Llanos", alberga en
su interior importantes industrias de alta tecnología informática, confección,
mecánica, madera, toldos, materiales de construcción, tapicería, carpintería
metálica, muebles...
Una actividad especialmente beneficiada por la ubicación de Torredelcampo,
situado a tan solo cinco minutos de capital, es la construcción. Por un lado,
personas que vivían en Jaén, optan por mejorar sus condiciones de vida y vivienda
y se instalan en la localidad y por otra, el fenómeno de la segunda vivienda
capta la atención de otro sector importante de la población jiennense. Este
hecho ha provocado que el municipio cuente con el índice más elevado de la
provincia en progresión demográfica.
Otro grupo de empresas significativo lo constituyen las relacionadas con la
metalurgia y la elaboración de productos metálicos; por su parte, las industrias
manufactureras son el grupo más numerosos, con un total de 92 empresas que
dan ocupación a 497 personas, el 18,73 del total de la población ocupada.
Entre este último subgrupo destacan las industrias del mueble y las textiles
y confección.
El sector terciario o de servicios posee un peso superior que el resto de
las actividades económicas de municipio. Este sector es el que mayor numero
de población ocupada, asumiendo el 47,9% de la población ocupada local. Dentro
de este sector se agrupan actividades como el comercio, bares, restaurantes,
hostelería, transporte y comunicaciones, instituciones financieras, seguros,
servicios prestados a empresas, servicios personalizados, recreativos y culturales,
educación, sanidad actividades profesionales.
El estado socioeconómico de Torredelcampo, sus empresas y sus ciudadanos se
puede calificar de alcista y con unas perspectivas excelentes en un futuro
inmediato.
PATRIMONIO.
ª Cerro Miguelico.
Sobre el solar de un antiguo oppidum íbero-romano y aprovechando una sólida estructura ciclópea, en época musulmana (siglo IX y X), se consolida un pequeño asentamiento, posiblemente una alquería, situada en la vertiente norte con un área fortificada en la cumbre, que será el germen del actual Municipio de Torredelcampo.
En su lado oeste, se levanta una potente muralla ciclópea y de época
visigoda aún se conserva una necrópolis situada al sureste del yacimiento.
En el lado este del cerro se ubica la ermita de Santa Ana.
ª Iglesia Parroquial de San Bartolomé.
Esta iglesia responde inicialmente a un proyecto medieval, aún visible en algunas zonas como la Sacristía y el Altar Mayor. No obstante, la mayor parte de su actual configuración se realizó en el siglo XVI, participando en estos trabajos D. Francisco del Castillo “EL Viejo” y su hijo D. Francisco del Castillo “El Mozo”. En su torre campanario se localiza un escudo heráldico perteneciente al Obispo de la Diócesis de Jaén, D. Sancho Dávila y Toledo (1.600-1.615).
Su interior alberga el Cristo de la Vera Cruz, (1580-1604) cuya cabeza se atribuye al escultor Salvador de Cuellar.
ª Castillo del Berrueo.
Está situado junto a un antiguo cruce de caminos (Jaén-Arjona e Iliturgi-Martos),
de alto valor estratégico, como lo atestigua el asentamiento del Cerro San
Antón. La fortaleza se erige sobre un saliente rocoso, estructurándose en
dos espacios, de los cuales destacan el superior, delimitado por dos torres
circulares y una de planta cuadrada, todas ellas con dependencias internas.
ª Torre de la Muña.
Situada en la cumbre de un pequeño amesetado, se define como una fortificación bajo medieval (siglo XIV-XV), se conservan diversos lienzos de muralla y una magnifica torre de planta cuadrada, edificada en mampostería y estructurada en dos salas cubiertas con bóvedas apuntadas.
ª Torre de la Aldehuela.
Fortificación de planta cuadrada, estructurada en dos plantas cubiertas con bóveda apuntadas. Junto a ella aún pueden verse los restos de un sistema hidráulico utilizado para el riego de los campos circundantes.
ª Torre Olvidada.
Situada sobre un asentamiento Ibero-romano y junto al camino que va de Jaén a Arjona. Impresionantes vistas panorámicas, recoletos bosquecillos de encinas y quejigos, fuentes y veneros a cada paso, así como gran número de especies animales, convierten a la sierra torrecampeña en un pequeño paraíso ecológico.
FIESTAS.
Otra razón para detenerse en Torredelcampo son sus múltiples y coloristas fiestas, como la Romería de Santa Ana que se celebra el primer domingo de Mayo y que está considerada como una de las romerías más bulliciosas, divertidas y frecuentadas de toda la provincia. Además de la romería, es famoso Torredelcampo por su Feria que se celebra en torno al 26 de Julio y en la que la diversión y las actuaciones musicales de calidad están aseguradas.
Además de estas dos ineludibles citas, Torredelcampo le ofrece al visitante múltiples momentos festivos a lo largo del año, como sus bailes y desfiles de carnaval o sus pasos de Semana Santa. Durante todo el mes de junio, y concretamente el día 10 de este mes, se celebra el aniversario del Nombramiento de Torredelcampo como Villa. Las verbenas populares de San José (18 de marzo) y San Isidro (14 de mayo), así como las ferias de los barrios Fuente Nueva (primer fin de semana de junio), San Juan (24 de junio) y San Miguel (29 de septiembre) completan un calendario festivo plagado de inolvidables momentos.
GASTRONOMÍA.
A su riqueza cultural y a su característico paisaje habría que añadir
su exquisita y variada gastronomía. No se puede pasar por Torredelcampo sin
pararse en alguno de sus restaurantes, bares o mesones para deleitarse con
la cocina tradicional torrecampeña que ofrece desde
riquísimas y variadas tapas hasta los guisos y platos más elaborados, sin
olvidarnos del generoso “vino del país”.
El buen aceite de oliva, el vino del país, los vitamínicos y ricos productos de su huerta, las frutas frescas, las aromáticas especias de sus montes y el buen hacer de su cultura culinaria han hecho de la cocina torrecampeña uno de los placeres de la gente de esta tierra. Entre sus muchas especialidades destaca el potaje de garbanzos con panecillos, el calderote de papas, el cordero al monte o sus riquísimas gachas.
RESTAURACIÓN.
ª Salón-restaurante Tívoli Ortega. C/ Cristóbal Colón, 1. Tlfn,: 953 567 141
ª Restaurante La Floresta S.L. C/ Sol, 1. Tlfn.: 953 411 343
ALOJAMIENTO.
ª Hotel Torrezaf. C/ San Bartolomé, 90. Tlfn.: 953 567 100.